La viticultura regenerativa consiste en prácticas agrícolas orientadas a mejorar la salud del suelo.
Aumentar la biodiversidad y reforzar la resiliencia del viñedo, al mismo tiempo que se alcanza un equilibrio en el ecosistema suelo–planta–entorno.
Nuestro objetivo no es solo producir uvas de calidad, sino también regenerar la tierra, asegurando la salud y productividad a largo plazo del viñedo.
Un suelo vivo y sano es la base para producir alimentos saludables.
Trabajamos con dedicación… mucha dedicación, observación y atención a la viña.
En nuestro caso, esto incluye las siguientes prácticas:
- No aplicamos productos químicos de síntesis (agricultura ecológica)
- Controlamos las cubiertas vegetales espontáneas mediante el siegado
- Reaprovechamos toda la materia vegetal del viñedo (restos de poda, raspón, etc.) y la incorporamos a las cubiertas vegetales
- Producimos sin riego y exclusivamente con el agua de lluvia
- Utilizamos abonos orgánicos y ecológicos
- Favorecemos la presencia de fauna y microorganismos beneficiosos
El gran esfuerzo se hace en la viña.
La personalidad de un vino se dibuja en la viña. Es su origen.
Las prácticas regenerativas refuerzan esa personalidad para crear vinos únicos que expresan el paisaje, el terruño y el microclima del que proceden.
Síguenos para conocer más sobre nuestras prácticas regenerativas en el viñedo y los beneficios que aportan a las cepas, al entorno y a nosotros.


